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Jordi Vall CoFundador Opground: Conectando empresas con talento tech
Jordi Beltrán

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¡Hola Jordi! Cuéntanos quien eres y qué estás haciendo en tu vida profesional ahora 

Buenos días Jordi y buenos días a todos los lectores de Fundadores. Mi nombre también es Jordi, tengo 27 años, soy de Barcelona y COO y cofundador de Opground. La verdad es que nunca pensé en ser fundador, pero creo que esto es algo que muchas veces viene solo, cuando menos te lo esperas. 

De hecho, después de finalizar mis estudios de Economía y Derecho y de trabajar de camarero durante toda mi época universitaria, empecé en una gran consultora, PwC, con perspectivas de quedarme a largo plazo. Lo cierto es que fue una época personalmente buena y lo disfruté mucho, hasta que vino Eduard y me metió en la cabeza que debíamos emprender juntos. A partir de ahí, cuando tienes la espinita, ya no hay manera de abandonar la idea.

Por otro lado, también estudié filosofía, que, de hecho, es lo que hubiera estudiado por vocación, pero digamos que las perspectivas profesionales lamentablemente aun no son muy buenas para este sector. Finalmente, también me encanta la tecnología, obviamente, y por ello me decidí a empezar el grado de ingeniería informática, al mismo tiempo que empezaba a ser un poco autodidacta con ello, cosa en la que aún sigo siendo.

¿Sobre Opground? Opground es el primer reclutador virtual, el primer sistema en el que los developers confían para la búsqueda de trabajo pasiva. En resumen, conecta empresas y emprendedores con estos profesionales en base a la misma información con la que los recruiters toman sus decisiones, las primeras entrevistas, pero todo en menos de cinco minutos, a través de Inteligencia Artificial.

En relación a lo que hemos hecho este año, la verdad es que no puedo estar más contento de la idea y del desarrollo. Ha sido un año genial, hemos crecido mucho, hemos abierto nuevos países en Latinoamérica, ampliado equipo y cerrado colaboraciones muy interesantes con partners estratégicos de relevancia. Además, y yo eso siempre lo achaco a nuestra mentalidad siempre focalizada en cómo crecer tecnológicamente, hemos creado nuevos productos que están trayendo muy buenas perspectivas y que se escapan del puro recruiting, que es a lo que inicialmente nos queríamos enfocar. Eso es bueno. Creo que demuestra que siempre estamos pendientes de seguir innovando.

¿Cuál es tu historia y cómo se te ocurrió la idea de Opground?

Como comenté, yo estudié Economía, Derecho, Filosofía, después el Máster de Abogacía, e Ingeniería Informática y ADE, en lo que aún estoy. Particularmente, creo que me sirvió mucho la variedad. En Opground tenemos claro que lo complementario de nuestros perfiles nos permite obtener visiones de equipo mucho más polivalentes que si nos hubiésemos enfocado a lo mismo todos. Creo que esto es una ventaja y, como siempre digo, aunque parezca que una carrera no ha servido, siempre es útil para forjar un mindset que, luego con equipo, se contrasta y se valora. 

Lo mismo puedo decir de mi experiencia profesional, tanto en el sector más financiero, como propiamente trabajando de camarero en bares, restaurantes y discotecas durante casi 5 años. Creo que lo que has hecho es lo que eres y todo suma para crear una perspectiva del entorno que, lo notes o no, será útil en la toma de decisiones a lo largo de tu vida.

Respecto a Opground, la idea inicial fue de Eduard. A pesar de que se ha pivotado mucho desde la idea semilla, como creo que toda startup debe hacer, a él le debemos tener la paciencia de buscar un equipo e ir detrás de Marcel y de mí para convencernos y sumarnos a lo que ahora es una de las mejores decisiones de mi vida.

¿Cómo pasaste de la idea al producto?

Al principio fue Eduard quien le puso mucho esfuerzo en conseguir un MVP, sobre todo para el proceso de entrevista con el chatbot. A pesar de contar solo con dos preguntas muy abiertas, era algo muy interesante y se veía claramente cual era el plan de Opground a futuro. A partir de ahí nos fuimos nutriendo de todos los feedbacks que teníamos de los candidatos. Creo que ahí está la base. 

Teníamos muy claro que no queríamos crecer desconectados de lo que nuestros usuarios pensaban, con lo que siempre hemos atendido todos los founders a todos y cada uno de los feedbacks, dando cada uno su opinión, desde su perspectiva y background, a través de una dinámica automatizada que lo simplificaba todo. Así hemos pasado de una idea muy básica y genérica a un producto que se adapta a quien se tiene que adaptar. Y lo más importante: aún seguimos con el mismo proceso.

Claramente esto tiene sus dificultades. Hay que saber cribar, hay que conocer cuál es el momento oportuno para desarrollar algo, sabiendo todo lo que eso supone. Hay que saber, en cada caso concreto, cuándo una cantidad determinada de feedbacks suponen más prioridad que otros, etc. Sin duda, no es solo escuchar, que claramente es lo fundamental, sino también conseguir introducir una metodología de prioridades.

¿Qué estrategias utilizaste para empezar a hacer crecer Opground?

También suena a tópico, pero probar y probar al final es lo que siempre funciona. Probar rápido, analizar con tiempo y cambiar aún más rápido si es preciso. En nuestro caso teníamos un doble reto: captar empresas y captar profesionales. Evidentemente, lo que sirve para uno, no sirve para el otro, así que nos sirvió mucho hacernos un listado de todo lo que queríamos testear con el poco dinero que teníamos. Lo hicimos en equipo y creamos nuestras prioridades. A partir de ahí, era ir probando.

Creo que es importante, cuando se tiene un equipo complementario, que todos den su opinión, aunque no estén especializados en marketing, por ejemplo. Diría que esa es la estrategia más valiosa de todas, y a nosotros nos ha funcionado.

Como errores, claramente muchos. Dar por sentadas cosas que no has testeado ni has probado es el error número uno de todo emprendedor, pero creo que cuando tienes un buen sistema de valoración y análisis, todos estos errores se convierten en aprendizajes para el siguiente testeo. Nosotros hemos cometido muchos, presuponiendo el comportamiento de X o Y, y al final resultó que era todo lo contrario, pero de esto va, de aprender del mercado lo más rápido posible para poder ir moviéndote.

¿Desde qué empezaste tu carrera profesional, cuáles han sido tus principales lecciones?

Si nos focalizamos en emprender, la primera la tengo clara: empezar con poco y jugártela. Suena a típico y tópico pero es que es así. En nuestro caso, empezamos con 20.000€ de nuestros ahorros, no podíamos hacer ronda de family and friends y tuvimos que aprender del mercado y del producto con eso. Además, Eduard siempre dijo que no tenía ganas de volver a su trabajo de antes, a mi personalmente me costó mucho dar el paso, además de que no tenía mucha experiencia y en mi trabajo anterior estaba muy muy bien. A Marcel le pasó algo parecido, aunque sí tenía ya experiencia contrastada, con lo que hacíamos una apuesta muy grande porque prácticamente nos jugábamos los ahorros y algo del futuro, al menos, tiempo y promoción en nuestros antiguos empleos. 

Creo que esa situación, en primer lugar, te hace valorar lo que haces y te obliga a ponerle muchas más ganas cuando vienen los típicos altibajos del emprendedor, que siempre hay. Y, en segundo, te obliga a descubrir lo que quieres hacer y cómo hacerlo con los recursos que tienes. Eso es bueno porque te hace ser más innovador, te ayuda a devanarte los sesos y a adaptarte a lo que toca hacer. Sin duda, pienso y creo firmemente que hay un riesgo en empezar el día uno con mucha inversión. Está bien y es una suerte para quien los tenga, pero pienso que a veces puede dificultarte el valorar, el esforzarte y el innovar.

La segunda, aprendida en mi anterior trabajo y en Opground, es claramente crear equipo. Y crear equipo no es animar a tu equipo a ir todos a tomar unas cervezas, poner una mesa de ping-pong en la oficina o hacer una barbacoa. Eso está bien y hay que hacerlo, pero también hay mucha fachada ahí. Crear equipo es eso, pero es sobre todo el trato diario con la gente, la libertad de aportaciones, la comodidad en tu ambiente laboral, la flexibilidad, la atención a los detalles, etc. Todo esto no se sustituye con unas cervezas, y menos cuando nadie quiere irse a tomar algo con alguien que no soporta en el trabajo.

¿Qué herramientas, libros y recursos recomiendas al resto de emprendedores?

Viendo la cantidad de talento que habéis entrevistado, creo que hay recursos de sobra para cualquier emprendedor que empiece o que esté ya en crecimiento. No obstante, personalmente, lo que leo sobre todo es filosofía, historia y antropología. Creo que una visión del mundo desde las humanidades siempre es pertinente y es algo que parece que el mundo ha olvidado, pero las humanidades sirven precisamente para eso, para entender a las personas. Si tuviera que quedarme con alguno diría quizá Los argonautas del Pacífico Occidental de Bronislaw Malinowski, El ser y la nada de Sartre y La selva de los símbolos de Victor Turner.

En relación al mundo del software, la verdad es que suena absurdo y lógico, pero incluir un CRM en nuestro día a día fue clave. Como digo, es de cajón, pero cuando estás haciendo bootstrapping a más no poder, justo acabas de empezar e intentas reducir mucho el coste mensual, piensas que con Excels y Control+F basta. La verdad es que lo que recomendaría es no recortar en un inicio aquello que todo el mundo te dice que es imprescindible, porque generalmente pueden tener razón. En nuestro caso, al empezar con prácticamente cero más allá de nuestros ahorros, teníamos que reducir al máximo y nos olvidamos de algunas cosas imprescindibles que hubieran simplificado muchas cosas.

Finalmente, no quiero irme sin decir lo mejor que hemos hecho en Opground. Y es, precisamente, que nuestros profesionales a bordo, nuestros compañeros, se sientan a gusto. Flexibilidad, remoto y libertad para aportar constantemente. Casualmente me encuentro en Ciudad de México ahora mismo, trabajando en remoto durante 40 días, y la verdad es que sin Opground eso no sería posible. Nuestro equipo siente lo mismo en relación a la libertad y flexibilidad que tienen, y creo que es algo que todas las empresas deberían aplicarse, más cuando la lucha por el talento es más férrea que nunca.

Y, por cierto, si alguien quiere comentar cualquier cosa o quiere saber más, por supuesto, siempre estoy abierto a aprender de todo el mundo, y pueden contactarme en jvall@opground.com o en mi Linkedin https://www.linkedin.com/in/jordivallcalsina/ 

Espero que os haya gustado la entrevista que hemos hecho con Jordi y como creó Opground. Os dejo más entrevistas para que podáis seguir aprendiendo cositas de los mejores emprendedores de España.