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Piensa bien las decisiones que tomas – Pablo Davalillo
Jordi Beltrán

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Soy Pablo Davalillo, CEO y fundador de la empresa Mochi Luxury, el mochi es un postre típico japonés y lo que hemos hecho ha sido coger esta idea pero con sabores tradicionales de aquí en España.


Como empezaste?

Estuve tres años empecé con 21 años al acabar la carrera como comercial de exportación. Me gustaba mucho viajar y conocer nuevas culturas, estar siempre moviéndome. Creo que tengo mucha inquietud que es algo que pienso que debe tener cualquier emprendedor que quiera crear su negocio. 

Fueron unos años que me vinieron muy bien para coger experiencia, pero llegó un momento con 23 años que vi que era el momento de lanzarme a crear mi primer proyecto. Empecé con una distribuidora de vinos con mi mujer, llevamos 10 años, ella lleva al 100% la dirección de esa empresa ahora.

La idea nació con un compañero de la universidad con el que entre gin tonic y gin tonic siempre hablábamos de negocios hasta que salió Mochi Luxury.


¿Cómo fue emprender con tu mujer?

Bueno es divertido y complicado, tienes un lado bueno y negativo. Por una parte nadie te conoce mejor o te entiende mejor que tu mujer, pero por otro lado era difícil desconectar. Así que tuvimos que poner límites de decir vale desde aquí esto ya nos es trabajo. Para mi fue un reto compartir la parte profesional y personal con la misma persona. Es muy clave repartirse tareas sabiendo lo que tiene que hacer cada uno y respetar las decisiones de cada uno.

Es una locura pero también es muy bonito, aunque a veces no es fácil distinguir, si tienes esos claro está muy bien.


¿Qué obstáculos te encontraste a la hora de empezar tu proyecto?

En la parte económica la inversión que tienes que hacer para hacer clientes o viajes en una parte en la que estás en el medio de la cadena como intermediario donde te pueden saltar fue algo complicado, así que pivotamos a limitar nuestro comienzos moviéndonos por nuestra provincia Castellón.

El mayor golpe que nos llevamos fue venir de una venta bastante profesional como es el sector de azulejos a pasar a un sector de los vinos donde no estaba tan profesionalizado. Básicamente sin saberlo nos metimos en un océano rojo, un mercado donde hay mucha competencia y es muy difícil destacar. Nos dimos cuenta a tiempo de esto así que estuvimos viendo oportunidades de negocio compatibles para poder expandir de esa manera.

Todo lo contrario fue lo que pasó con los mochis que es un océano azul, un mercado con mucha menos competencia, en este caso es mucho más fácil vender e incluso a veces no hace falta y vienen a pedirnos nuestro productor por ser innovador. Aquí las reglas del juego cambian completamente y tienes que aprender a saber decir que no y quedarte con las oportunidades de negocio que más te interesen para no morir de éxito.


¿En qué momento te has sentido desmotivado y cómo has salido de esta situación?

Soy una persona que intenta siempre ver el lado positivo de las cosas y darle la vuelta a la tortilla a las malas situaciones. 

A los 23 años cuando monté la distribuidora cometí el error de no pensar y hacer las cosas por algo que me gustaba sin realmente plantear y analizar el mercado y eso ha llevado a que siempre tenga en mi interior esa sensación de que me he limitado yo mismo mi crecimiento y le dedico el tiempo que le tengo que dedicar al proyecto que estoy haciendo crecer pensando que si se lo dedicara a otro negocio tendría un ROI más alto por mi tiempo.


Espero que os haya servido de ayuda la entrevista sobre todo a esos emprendedores que están empezando. Si queréis saber más sobre Quique tenéis su Linkedin aquí.

¡Mucho éxito!